fbpx

Los Aros Psicológicos

Hoy cierro esta miniserie sobre señales confusas con uno tema esencial a la hora de tratar mujeres de carácter complicado y hasta caprichoso. Palabras más, palabras menos, los aros psicológicos son pequeñas pruebas que las mujeres les ponen a los hombres para comprobar que tanto carácter tienen, si son unos necesitados, o si son fáciles de domesticar. Como siempre la clave para superar esta clase de situaciones es el sentido del humor y una personalidad firme.

¿Por qué se llaman “aros”?

El origen del término es muy simple. En algunos circos el domador de leones ponía una serie de aros de fuego que el león tenía que atravesar en un salto. No sólo era una demostración de las habilidades del animal, sino una prueba de los domesticado que estaba y su evidente sumisión a las órdenes del amos.

Las mujeres operan del mismo modo, y como podrás concluir, la claves es precisamente no atravesar sus aros como lo harían los otros tipos que la asedian. Hay muchas formas en que te pueden colocar este tipo de trampas como burlarse de ti, hacer que te retractes por lo que dices o haces, pedirte explicaciones por tu comportamiento, hacer que le compres cosas o que le hagas un cumplido.

¿Qué hacer?

Dependiendo de lo que ella pretenda hay varias formas para evitar caer en los aros. El sentido del humor es la más efectiva cuando ella quiere que la halagues, pedir algo a cambio es lo usual cuando ella pretende que le compres cosas o te da órdenes. Si te falta al respeto la puedes cortar tajantemente o ignorarla, pero nunca admitir su burla o retractarte por lo que haces.

Algunos ejemplos

“¿Me invitas a cine/una cerveza?” o incluso mediante una orden disfrazada: “Tú que me quieres tanto, ¿me llevas a cine?” → El error es obviamente acceder a sus caprichos.

“No tengo novio, como que nadie se fija en mí” → Quiere que la halagues para que le subas el ego y de paso que muestres tu necesidad. Si ella es atractiva lo que puedes hacer es burlarte un poco: “No te preocupes, algún día encontrarás un hombre con mal gusto”.

“Tu camisa es horrible” → Criticarte, burlarse o faltarte al respeto en cualquier modo. La salida más sencilla es ignorarla como si no hubiera dicho nada, mientras que el error sería disculparse por tu forma de vestir o pelear por esos detalles.

“Bailar salsa me parece muy aburrido” → Es una forma más sutil de criticar lo que tú haces. Errores clásicos con este tipo de aros son defenderse peleando o retractarse diciendo que efectivamente a veces es monótono. Un hombre de carácter hace lo que le viene en gana y no hace las cosas por agradar a los demás, sino por convicción personal.

“Cárgame el bolso” → Las órdenes directas son mecanismos para reafirmar su rol dominante. El chico bueno se somete a su voluntad, pero el seductor diría algo como: “Ja! Yo cobro por eso (risas)”.

Just Livin Man!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *