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Zeus: La Metamorfosis del Seductor

La mitología griega está llena de casos en los que los dioses mismos están provistos de las pasiones humanas. Zeus, el dios supremo, no fue a ajeno a sus propios deseos y cambió de forma muchísimas veces para conquistar a las mujeres mortales.

En los procesos de seducción es muy frecuente encontrar también hombres que alteran todo el tiempo su forma de ser: cambian su imagen, su apariencia, su sentido del humor, su carácter e infinidad de detalles según el tipo de mujer con el que están hablando.

¿Qué hay detrás de este tipo de conducta? Un Juego Interno frágil, con la inseguridad propia de un hombre que no tiene la suficiente personalidad como para sostenerla delante del que sea, y un miedo al rechazo que lo induce a ganarse la aprobación de las chicas a cualquier precio.

Las Amantes de Zeus

Para colocarnos mejor en contexto, aquí te presento las diferentes transformaciones de Zeus para seducir:

  • El rey Anfitrión tuvo que marcharse y dejó sola su esposa Alcmena, ocasión que provechó Zeus para adoptar la forma del rey y acostarse con ella.
  • Para seducir a Europa Zeus se transforma en un toro blanco que sale del mar y que mantiene una actitud dócil y mansa. Europa lo monta y el toro se introduce nuevamente en el mar para raptarla hasta la isla de Creta.
  • Zeus se convierte en un cisne para llamar la atención de Leda, esposa del rey de Esparta. Ella se acerca ara tocarlo y jugar con él, lo que aprovecha el rey de los dioses para dejarla embarazada.
  • Io era una de las sacerdotisas de Hera, de modo que tenía que mantenerse casta. Esto no fue obstáculo para Zeus, quien se le aparecía frecuentemente en sus sueños para seducirla y finalmente logra que ella se entregue.
  • El rey Acrisio consultó al oráculo para saber si su hija Dánae tendría hijos varones, a lo que recibe como respuesta que en efecto así sería, pero que sería el causante de su muerte. Para evitarlo, la encierra en una celda subterránea de bronce y Zeus se transforma den lluvia de oro para acceder a ella.
  • También se hizo pasar por un sátiro para conquistar a Antíope, hija del rey Niceto de Sebas. Más adelante Zeus se transformaría en lechuza para aconsejar a Antíope en su huida de la ira de su deshonrado padre.

¿Seducirlas a Todas?

Aunque todas las mujeres son susceptibles de ser seducidas, es imposible que esto sea producto de una misma y auténtica personalidad. Tu identidad, gustos y estilo de vida pueden ser fulminantes para cierto de tipo de mujeres, pero otras no te encontrarán para nada atractivo.

Un verdadero seductor es consciente de esta realidad, y por eso mismo no tiene conflicto cuando rechazan sus intenciones. El seductor débil y cambiante no puede darse el lujo de ser rechazado, así que fingirá incluso tener otra personalidad y gustos con el fin de alcanzar su propósito y eludir el “No”.

La Pérdida de la Identidad

Tu personalidad es todo el conjunto de rasgos que te hacen único. Con el tiempo algunas cosas las puedes ir cambiando para mejorar como tu seguridad, el sentido del humor y el carisma, entre otras, pero hay algunas con las cuales te sientes completamente a gusto y no estás dispuesto a negociar. Esa es tu identidad como persona y como seductor.

Sin embargo, personas como Zeus no se presentan al mundo con la misma imagen, sino que todo el tiempo están alterando múltiples detalles de su vida. Son teatrales, actores de confusión que no seducen con su verdadera personalidad, sino que acuden al arte de fingir que han desarrollado a través del tiempo.

Inseguridades a la Vista

¿Qué clase de persona estaría dispuesta a fingir ser alguien que no es? ¿Para que tomarse la molestia de hacerle creer a una mujer que tiene ciertos gustos por algo que en realidad detesta? Pues bien, el lado oscuro de este falso seductor es la inseguridad en si mismo.

Se considera un hombre tan poco valioso en su esencia que tiene que adornar su vida con todo un arsenal de detalles que impresionen a las mujeres. No puede aceptar el rechazo, le tiene miedo a que una mujer lo abandone. Es un hombre frágil que no encuentra en su propio ser eso que le permita proyectarse como un hombre realmente valioso.

Hace no mucho escuchaba el caso de un hombre que fingía tener un apellido de otro país y se inventaba toda un historia acerca del origen de su familia. Por supuesto que funcionaba, era un mecanismo que transmitía valor por tener una ascendencia de sangre azul. Pero queda la pregunta: ¿tanto se avergonzaba de sus verdaderos orígenes que no podía seducir sin inventarlos?

Rasgos Predominantes

  • Mentiroso y fanfarrón. Alardea mucho de sí mismo.
  • Cambia repentinamente su actitud cuando aparece una mujer en el contexto.
  • Se jacta de ser un seductor infalible cuando habla con otros hombres.
  • Incongruencias en sus relatos. Si le preguntas por la misma historia en dos momentos diferentes, la contará distinta.
  • Cambio constante de su apariencia y/o estado de humor.
  • Busca llamar la atención del grupo.
  • Sale con mujeres que tienen diferentes gustos y estructuras de personalidad (hoy es una hippie, mañana puede ser una abogada de élite).
  • Es abandónico. Deja la relación antes de que sea la mujer quien lo abandone a él.
  • Le tiene miedo al rechazo. Reprime (olvida) las veces en que lo han rechazado o las oculta.
  • Nunca intenta seducir una mujer si sabe de antemano que la respuesta va a ser un “No”. Para justificarse dice que no le interesa o la critica duramente.

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