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Deseo y Control

En el post sobre Tensión Sexual vimos la importancia de controlar las manifestaciones de interés para seguir aumentando el deseo en ellas, y hoy quiero abordar esa idea durante todo el proceso de seducción. Cuando estás seduciendo una chica es porque te sientes atraído por ella, pero es fundamental demostrar control sobre ti mismo para no arruinarlo todo pareciendo necesitado.

El control es básicamente ponerle cabeza fría al asunto, caminar con calma para que las emociones de ella comiencen a desbordarse. Es el jueguito cruel en el que eres tú quien marca el ritmo y define cuando se resuelve la tensión sexual.

En el abordaje

La primera conversación parte en la mayoría de los casos del contacto visual. Puntos a controlar son las manifestaciones de interés como empezar con los cumplidos, invitarla a una cita de manera apresurada o simplemente parecer ansioso.

Incluso cuando operas bajo el Juego Directo, la cosa no cambia mucho. Hacer evidente el interés en ella desde el comienzo también requiere control, es decir, que sea una demostración de que te sientes atraído, pero que no eres un hombre necesitado que hará lo que sea por salir con ella.

Durante las citas

Un primer punto es el contacto físico. Si bien es vital tocarla para comunicar confianza y seguridad, es un error hacerlo todo el tiempo. Demasiado contacto físico demuestra necesidad y apego, como si se tratara de la única chica con la que estás saliendo y tocar una mujer fuera el evento del siglo.

En segundo lugar se encuentra la duración de las citas. Sí, ella es genial y ambos disfrutan con la cita, pero controla ese deseo y con la cabeza fría termínala a tiempo.

Como tercer punto está el contacto virtual o telefónico. Me refiero básicamente al chateo en las redes sociales y las llamadas durante el tiempo que no se ven. Evita llamarla seguido o hablarle tan pronto la encuentras conectada. Controla el deseo de estar en contacto con ella todo el tiempo.

Finalmente se encuentra el beso. Aun cuando llegues a este punto no significa que todo ha terminado: muchos hombres cambian con el primer beso y se olvidan de toda la seguridad que han proyectado, volviéndose sumisos y dependientes. Otros parece que nunca hubieran besado una chica y el resto de la cita se la pasan en eso, en lugar de operar con inteligencia y controlar ese deseo para que sea ella quien quiera besarlos.

Durante el Sexo

Tener sexo es el fin de la tensión generada hasta el momento, pero aquí también puedes jugar con las ganas. Como primera medida, y sobre todo para las primeras veces, ralentiza la quitada de la ropa. Así como hay hombres que al besar a la chica por primera vez quieren hacerlo todo el tiempo, a otros les pasa que cuando van a tener sexo lo hacen con ansiedad y le quitan la ropa a ella en un chasquido de dedos.

Esta idea puede sonar excitante, pero resérvala para luego. Controlar el deseo de tener sexo con ella le transmite la idea de que eres un hombre que está acostumbrado a tener sexo y que lo ve como algo muy natural, no como uno que tiene afán por hacerlo.

Los “preliminares” o juegos de excitación antes de penetrarla, son también otra forma de incrementar el deseo de manera controlada. Tanto tú como ella desean llegar al clímax, pero el sexo perdería su encanto si sólo fuera una cuestión de penetración, así que postergarla hará que ella te desee aun más.

Por eso los masajes o el sexo oral a veces resultan tan excitantes. No por la sensación per sé, sino porque es la antesala de lo que viene. Es deseo y ansiedad que van en aumento.

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